Alejandro cerró el archivo y se quedó mirando la pantalla apagada de la laptop como si, por pura terquedad, fuera a aparecer allí la dirección exacta de Mariana.
Alejandro cerró el archivo y se quedó mirando la pantalla apagada de la laptop como si, por pura terquedad, fuera a aparecer allí la dirección exacta de Mariana. Nada. Cinco…









